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miércoles, 6 de abril de 2016

CIEN AÑOS DE PERDÓN "la otra cara de la corrupción"

Una de las películas del momento en el cine gracias al éxito que está recibiendo en la taquilla, Daniel Calparsoro vuelve al cine con un thriller protagonizado por uno de los elencos más interesantes del cine español, entre los que se encuentran Luis Tosar, Patricia Vico, José Coronado, Marian Álvarez o Rodrigo de la Serna.

Una lluviosa mañana un grupo de atracadores asalta la sede central de un banco en la ciudad de Valencia. Sin embargo, detrás del atraco perfecto se esconde la intención de encontrar algo que podría comprometer a altas esferas de la política. 

Daniel Calparsoro se ha ganado el reconocimiento de haberse convertido en uno de los directores españoles más valientes del cine español, en el sentido de ser de los pocos que han apostado y se han atrevido a apostar por el cine de acción, dentro de las posibilidades que los presupuestos reducidos de nuestra industria permiten dicha calificación. En esta ocasión se aleja de la vertiginosa historia de amor y coches que supuso la bastante interesante "Combustión", y el director se decide por una propuesta más seria, en la línea de proyectos como "Invasor" o "Guerreros" donde la adrenalina era la excusa para hablar de temas más comprometidos.

"Cien Años de Perdón" supone un acercamiento al cine de atracos, ojo a su primera secuencia en la que el trabajo visual quiere recordar a ese ejemplar inicio de "El Caballero Oscuro" de Nolan. Sin embargo, lo que podría haberse quedado en un correcto thriller de acción de atracadores y negociadores, deriva en una trama de tinte político en la que se tocan asuntos oscuros que hacen referencia a la situación política actual del país. Ahí radican todos los logros de esta película, aprovecha un contexto social vergonzoso a través de un adrenalítico thriller donde los malos no son tan malos, si los comparamos a quién están robando.

Detrás de todo esto se encuentra el siempre efectivo guionista Jorge Guerricaechevarría, que aporta esa complejidad necesaria para poder construir un relato coherente con tantos personajes. Otras películas de Calparsoro han podido sentirse algo resentidas debido a que sus guiones no acababan de cuajar, a pesar de los esfuerzos y el buen hacer a la hora de rodar de su director. En esta ocasión, un guión bastante más sólido le facilita el trabajo a Calparsoro, notando que en esta ocasión no ha necesitado esmerarse de más para suplicar huecos y lagunas de guión.





La película se podría dividir en dos mitades bien diferenciadas, la historia del atraco convencional y el punto de inflexión en el que se descubre todo el pastel político que hay detrás de esa caja. Es precisamente en esta segunda parte donde la película comienza a ponerse muy interesante, en la que empiezan a salir de las piedras personajes oscuros y tediosos, de moral bastante ligera en la que incluso no dudarán en plantear sacrificar a ciudadanos inocentes antes de que su político de turno pueda ser destapado. Cualquiera podría sacar parecidos de esta ficción a la realidad, incluso de lejos se llega a caricaturizar algunos de esos personajes que han llevado al desastre a este país. Pero, lo que más miedo da, y que bien se puede extraer de la reflexión de "Cien Años de Perdón", es que da igual el color que se esconda detrás de esa corrupción cuando es el dinero el que impera.

Calparsoro ha rodado una de sus películas más acertadas, que sin llegar al nivel de "El Desconocido" o "La Isla Mínima", logra concebir su película con mejor empaque en todos sus apartados, tanto a nivel visual como en la historia que subyace a esto atraco como cualquier otro. Para poner cara a todos estos canallas, se rodea de un reparto con algunas de las caras más destacadas del panorama actual, aunque no todos estén al mismo nivel no podemos más que aplaudir a Rodrigo de la Serna y destacar además a Patricia Vico.

+ El equilibrio justo entre denuncia y entretenimiento.
- La sensación de que se queda corta en lo que quiere contar.

PUNTUACIÓN:  *  *  *


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