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jueves, 6 de marzo de 2014

JOVEN Y BONITA "triste y plana espiral adolescente"

Después de un gran año con la exitosa "En la Casa", François Ozon vuelve a adentrarse en la turbulento mundo de la adolescencia, esta vez con la prostitución como telón de fondo.
Presentada en el Festival de Cannes y con dos nominaciones a los Premios César, destacando el de mejor actriz revelación para su joven protagonista, Marine Vacth.


Isabelle (Marine Vacth) es una joven de 17 que tras tener una decepcionante primera experiencia sexual decide adentrarse en el mundo de la prostitución. Durante el día y de cara a su familia modelo es una chica estudiosa y callada, pero ésto no hace más que esconder su terrible secreto, que tendrá sus consecuencias.

El mundo de la prostitución ha llamado a muchos directores, como a Buñuel, y François Ozon tampoco pierde la oportunidad, aportando un punto de vista diferente con el trasfondo de la adolescencia y sus tragedias. Y él, mordaz como en otras de sus películas, lanza al aire la pregunta: ¿por qué una chica que lo tiene todo puede acabar ejerciendo la prostitución?
Durante gran parte del metraje el director consigue descolocar al espectador, situándolo como mero observador de las andanzas y "travesuras" de su protagonista, sin que sus imágenes puedan arrojar ningún tipo de moraleja o metáfora, haciendo que la película pudiera malinterpretarse por su falta de moralidad. Sin embargo, el pícaro de Ozon se guarda un as bajo la manga, y éste es tambalear la historia precisamente cuando la película cambia de dirección [ATENCIÓN SPOLIER] y la protagonista es descubierta y deja de ejercer la prostitución [FIN SPOILER].
Ahí es cuando vemos al director más en forma, donde sus dardos envenenados son más eficaces, donde le hace a uno cuestionarse las cosas que uno esperaba durante la mitad de la película.

A pesar de su temática, es de agradecer que lo que más le interese a Ozon no sea caer en un erotismo vulgar de vouyerismo, en el que fácilmente podría haber caído. Y quitando dos o tres escenas que se muestran necesarias, más allá del erotismo del que pueda desprender la bellísima y enigmática Marine Vacth, su director se muestra, otra vez, más interesado en agitar y derrumbar los cimientos de la clase media alta francesa. A través de la mirada de su joven protagonista asistimos a las incongruencias que se ha dedicado a criticar en muchas de sus anteriores películas.

Puede que no estemos ante el mejor Ozon, ni que esté en forma, también la culpa es haber realizado esta película con tan poco tiempo desde que estrenara la sorprendente "En la Casa". Visualmente difiere de muchos de sus otros trabajos y resulta algo plano, siendo la falta de ritmo uno de los mayores peligros de la película. Probablemente fuera la intención de su director, situarse distante y frío como su protagonista, para que el espectador sea quien tenga que sacar sus propias conclusiones, pero le ha podido pasar una mala jugada.

Pese a todo, es una película necesaria y que puede verse sin problema, en la que en ciertos momentos sale a relucir parte del gran ingenio de François Ozon, con alguna que otra imagen perturbadora, y en la que la casi debutante Marine Vacth se convierte en toda una revelación, capaz de transmitir el sufrimiento de su personaje con tan solo una mirada.

+ Marine Vacth, todo un trabajo de riesgo.
- Resulta plana en su planteamiento.

PUNTUACIÓN TOTAL: * * *


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