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miércoles, 12 de septiembre de 2012

HOLMES&WATSON: MADRID DAYS “el Tiovivo de Galdós”



José Luis Garci, ganador de un premio Oscar, estrena la que seguramente sea la última película de su filmografía, como ha afirmado en entrevistas que le han realizado en los últimos días. Tras el polémico y comentado primer tráile que hizo que la red se encendiera, ahora llega la confirmación o no de lo que muchos se esperaban

Sherlock Holmes (Gary Piquer) y el Dr. Watson (José Luis García Pérez) viajan al Madrid de Galdós tras la pista de Jack el Destripador, dado que en la capital del país han comenzado a aparecer cadáveres de prostitutas que recuerdan a los sucedidos en Londres.

Antes de sentarse a ver este extraño experimento, el espectador ha de mentalizarse y recordar que Garci es Garci, y que no encontrará nada parecido a las nuevas adaptaciones del personaje como las de Guy Richie. Fiel a su estilo, con el regusto del mejor cine clásico, decide dar un triple salto mortal y despedirse con su película más atípica enfatizando en sus obsesiones como director, y sobre todo como guionista.


Acostumbrados a sus melodramas Garci trae a Holmes a Madrid a comer cocido, hablar de literatura, observar bellas mujeres y a hacer reflexiones sobre España y sus ciudadanos. Pero, ¿e investigar los crímenes? Ahí está la cuestión, cómo conseguir que durante más de dos horas el motivo principal de la película se olvide y sea tan solo en una mera excusa para convertir la película en un “Holmes&Watson: Tiovivo Days”, la película que podría asemejarse más del resto de su filmografía. Además,  durante varios momentos  utiliza la misma música de Pablo Cervantes para “Tiovivo c.1950”.
El problema es que aquella era un bonito melodrama con un buen enfocado toque nostálgico, y en esta película cabía poca posibilidad para ponerse sentimental, terreno que Garci ha demostrado ser todo un experto. A pesar de la dificultad, consigue mostrarnos algún que otro momento nostálgico apoyado en bonitas imágenes de una más que notable fotografía. 
Seguramente a muchos nos les haya convencido, y no será una sorpresa que esto ocurra, dado que se lo ha puesto muy fácil a todos sus detractores. Sin embargo, si nos olvidamos de estas cuestiones y uno se ciñe a otras más cinematográficas hay que confesar que le ha salido una película extraña, curiosa y bastante interesante, respecto a las ideas que lanza.

Una película muy pausada, marca de la casa, poco recomendable para personas impacientes y cardíacos, consigue que las largas y cultas conversaciones de sus personajes se disfruten de tal forma que se produce la sensación de estar escuchando a personas de la época. Y es ahí donde más acierta, en la reconstrucción histórica, no encontramos personas de principios del XX hablando como si lo fueran de nuestro siglo, como ocurre en muchas otras películas de época, pero para ello renuncia de la posibilidad de captar a muchos espectadores, que sentirán estar ante una película de conversaciones pomposas.

A pesar de la sensación de película antigua, desfasada en el tiempo, le ha salido a Garci precisamente una de sus películas más actuales, en el sentido de todo de lo que habla: la crítica a la clase política, la malsana especulación y la forma en que los políticos utilizan a los ciudadanos de la forma en que les plazca [Atención Spoiler]incluso matando a prostitutas como forma de renovación urbanística[Fin Spoiler].

Es curioso la forma en que se ha aproximado al personaje, ya no es un dicharachero y activo detective, sino que Holmes es Garci y en él ha reflejado su espíritu de abandono, y nos muestra al personaje, que ya poco investiga, y más bien anhela un merecido retiro.

Apoyada en una magnífica dirección artística del siempre genial Gil Parrondo, el vestuario, la fotografía y la bonita partitura de piano de Pablo Cervantes. Pero, como siempre, las películas de Garci son sus personajes, y detrás de ellos están los actores que les dan vida. Correcta y curiosa interpretación de Gary Piquer, bien secundada por José Luis García Pérez. Sin embargo, quienes realmente se llevan la palma son la pareja formada por Victor Clavijo y Macarena Gómez, ambos se comen al resto de intérpretes y ofrecen unas actuaciones muy potentes, que les puede poner en la carrera de los Goya como actores secundarios.

Una película formalmente bonita, que si uno se para a escuchar puede disfrutar de un trabajado guión, aunque seguramente sea la más irregular y floja de la carrera de Garci, pero que como despedida del séptimo arte no deslucirá del resto de sus películas, en resumen: Garci elevado a la décima potencia.

+ La explicación de la existencia de Jack el Destripador, posiblemente la más realista de todas las que el cine y la literatura han encontrado.
-La poca capacidad que Garci muestra en querer captar nuevos y más jóvenes espectadores.

PUNTUACIÓN TOTAL: * * *
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